Le costaba andar y andaba despacio por no tropezar.
Aún así se caía e incluso a veces podía rascarse la nariz,
torcerse un tobillo y olvidar sin querer que un día se lanzó a correr.
No era torpeza, era prisa por caminar, por echar a volar.
Necesitaba ayuda para moverse. Alguien dispuesto
a aguantar el peso de un cuerpo inherte le regala un paso,
un viaje, un día más.
El dolor en las rodillas era patente al subir escaleras. Nunca
se quejaba, hay quien sufre más.
Le temblaba la mano al hablar y regaló su tacto a un cuerpo
que ya no está. Quiere que vuelva piensa, no sé.. ¿Volverá?
Nunca pierde la sonrisa aunque le cueste respirar. Inspira, expira.
Sigue el proceso, sigue aquí. Aunque el aire no llena completamente
sus pulmones, con el que tiene ya le sirve para vivir.
Come despacio porqué le cuesta digerir, sin excesos. Le gustaría probar
algo con azúcar que le endulzara por momentos el paladar , el cual perdió
el sentido del gusto. Que ahora todo le sabe a sal.
En los momentos tristes piensa en qué le ha regalado la vida y sonríe sin más.
Nunca cuenta sus arrugas, sabe que estan. Experiencias vividas, que
quedaron atrás. Recuerda sus besos, su mirada, su aliento, su sexo,
su andar. El día que la cogió de la mano y se puso a temblar. Se hizo
fuerte por momentos, le invadió seguridad, recogió un soplo de aire más.
Que rápido pasa la vida y que lentas las horas que no se aprovechan.
Lo intentó y lo volvería a intentar si le brindaran la oportunidad. Volvería
a nacer, volvería a llorar. Volvería con ganas, volvería a luchar. Volvería a
conocerla una noche en un pub. Volvería porqué se le va la vida y el corazón
se está muriendo, deja de palpitar.
Un soplo de aire fresco la despierta de su siesta junto a la ventana. Se volvió
octogenaria, pasaron ochenta y cinco días ya.
domingo, 31 de mayo de 2009
miércoles, 20 de mayo de 2009
Nihilista.
Abrir los ojos. Observar. Reencontrarme con mis anhelos. Vivir mis ilusiones. Amar la vida y a quién forma parte de ella. Reirme a carcajadas. No simular. Inundar mis ojos de lágrimas. Plasmar mis pensamientos en una servilleta. Empaparme de lluvia. Combinar colores. Escoger el gato negro. Un café con leche. Mucho azúcar. Desnudarme y vestirme de sol. Fumarme un cigarro en la terraza. Darle forma a una nube. Saltar un bache, tropezar con una piedra. Perseguir un escalofrío. Dejarme llevar. Alcanzar mis metas. Soplar velas y pedir deseos. Esperar grandes sorpresas y darlas. Despertar las ganas. Vivir los segundos. Recuperar la seguridad en mi misma. Pisar fuerte, dejar huella. Empezar, sin retomar lo que dejé. Emprender un nuevo camino. Moverme. No rendirme. No mentir. Descrifrar jeroglíficos y entender las cosas. Ser impredecible. Planear un sábado. Besar, comer y follar. Ser yo. No preguntar a los demás como debo vivir. Darme respuestas. Escoger. Realizar. Dibujar tu silueta. Abrazarte. Quererme. Cerrar los ojos. Diferenciar lo real de lo imaginario. Existimos en la realidad, dónde habitan algunas cosas que existen de verdad y otras solo en nuestra mente. Voy a concentrarme en las primeras. Me he vuelto descaradamente nihilista.
martes, 19 de mayo de 2009
Pequeñas partes de una misma.
Són las pequeñas partes de una misma con las que me siento identificada. Totalmente. Sí, a veces hablo en voz alta, mientras estudio doy clases imaginarias y cliqueo el boli hasta el extremo de matar de estrés a cualquiera, me muerdo los pellejitos que sobresalen entre la uña y el dedo y las uñas si estoy muy nerviosa, me hago tirabuzones en el pelo cuando tengo sueño y no me ve nadie, por la calle voy tarareando canciones, me río con los chistes malos que nadie entiende y tardo dos horas en pillar uno realmente bueno, bailo un poco mal con tacones y pierdo facilmente el equilibrio, parezco una persona fría, seca y borde a la par que madura y lo soy cuando la ocasión lo requiere, pero en realidad soy risueña, pícara, extrovertida y cuando quiero inocente, soy lista y eso no me lo quita nadie, no puedo dormir sin tomarme almenos un cortado al día, odio que me toquen las orejas y no soporto que me hagan cosquillas, me desespera el sonido que hacen los nudillos cuando alguien se los aprieta como si fuera algo desestresante, juego con la dualidad en las conversaciones e incluso puedo hablar de cinco cosas a la vez, no me callo ni bajo el agua, me pierde que me besen el cuello y adoro que me abracen al dormir, detesto las uñas negras y los labios rojos pasión, que me presionen y que jueguen conmigo, he dejado de creer en las promesas que nunca se convirtieron en nada y ya no pido deseos que nucna se cumplieron. Cuando tengo verguenza me rasco levemente la nariz, me aprendo el suelo de memoria e incluso puedo llegar a tartamudear, odio las sabanas con dibujitos infantiles, me mata el desorden, soy incapaz de enfadarme con alguien y la mayoria de veces debería, doy sin recibir, me asusta andar sola por la calle de noche, no tengo sentido de la orientación y el metro me queda grande, pregunto a tres personas diferentes si he escogido el tren correcto, sé que me estan mintiendo y espero a que se sinceren aunque nunca lo hagan y tampoco lo digo, me callo demasiado hasta que exploto, si miento se me escapa la risa y me pillan enseguida, no sé copiar en los examenes y soy demasiado perfeccionista en mi trabajo, me encanta la paella y me horrorizan los callos, lo rompo todo y tropiezo sin querer. Me gusta mirar a alquien especial mientras duerme, sonrío de la manera más tonta y tengo instinto de protección, me levanto activa por la mañana y de normal suelo dormir lo justo, adoro que me mimen y me coman a besos, detesto la tous y las camisetas de custo barcelona, me gustan las sopresas no participativas. Me gusta soñar despierta, soy adicta a la cocacola, ultimamente fumo demasiado y me tomo el cafe con ración doble de azúcar...Sí, así soy yo.
Entropía.
Se define entropía como la tendencia al caos y yo soy la pura materialización de la descripción. Vivo en un constante desorden y aunque intente ordenarme sigo igual de desordenada que cinco minutos antes. No hablo de desorden emocional, sino de diferencias entre razón y corazón; de batallas perdidas o ganadas. De viento, truenos y relampagos en un rayo de sol. De idas y venidas. De cambios de sentido, de perder el rumbo. De pensar antes de respirar, de retener el aire o simplemente dejarlo escapar. Aprendiendo a aprender el momento. Vivir a quemarropa, sin rodeos o andarme por las ramas. Andar desnuda y que la belleza del cuerpo no sea mas que el holograma del alma. Expresarme con una mirada o mover la manos al hablar. Abrir los brazos dejando el pecho al descubierto, escribir versos de desamor en los pliegues de tu cama. Que una franqueza extrema te haga desconfiar, gritar un yo lo puedo y caer arrodillada. Perderle el temor a las palabras, sacar de esta garganta este te quiero atragantado... cruzar lineas de no retorno. Ser consecuente con las consecuencias, masticar una derrota y alzar bandera blanca. Firmar una tregua. Quedarme sentada. Porque a veces no hacer nada cuando las cosas no se ven claras también es una acción. No es que me haga la interesante. No es que no tenga ganas de hablar. Es que hoy me encuentro cansada y no me apetece luchar contra todo aquello que pueda hacerme el más minimo daño. No me apetece volverme a herir otra vez con lo mismo. No me apetece ser la niña que vuelve a caer en lo de siempre. Aunque me puedan las ganas, aunque sepa que quizas todo lo que me ocurre es lo que el destino me brinda... me las guardo, me guardo todas las que le tengo...que no son pocas. Porqué mi hoy es mañana, es como limon y nada.
jueves, 14 de mayo de 2009
Perdiendo el sentido de las calles.
Y al pasar del paso pasé de andar, me alejé del ritmo y perdí equilibrio. De caminar camino, sin lugar, sin destino. De ir voy, donde estas, sin prisa,sin pausa, sin parar. Por el sendero de esta vida, la mia, que guía mis emociones, mis sentimientos desvía. Continuo el paseo, con esmero, me entrego. Sigo lidiando por lo que siento,no me miento, no lo entiendo. Se complica, me motiva. Se acerca, se aleja, se apaga, se aviva. Me pierdo en un punto seguro, te encuentras con mi corazón desnudo. La mirada clara, el gesto sincero.. que hacer ¿espero? Desespero. Me besas, me abrazas. Te beso.Y en un instante comprendo que es el movimiento, tu te mueves y yo me muevo. Y en lo estático dejo el recuerdo de una huella, entraste en mi vida y por suerte, aún estás en ella.
[Caminar sin ti, no es del todo andar.]
viernes, 8 de mayo de 2009
- Un día cualquiera de mi vida -
Tarragona se ha vestido de gris. La luz se ha perdido detrás de una parcela blanca que cubría la inmensidad del cielo. No me sobraba la chaqueta. Anhelaba, eso si, un rayo de sol, el calor que me había brindado estos días. Me subo al bus y como cada mañana me encuentro a la rubia pija que un día se dejó los zapatos de taconazo en el arcén de un saltito y me cuenta su vida. La misma historia aburrida de siempre, "si lucharan el cocodrilo de lacoste y el caballo de ralph lauren, ¿quién ganaría?". Tiene una santa pedrada, no puedo con ella. Llego a la oficina con un relax que es demasiado y me anuncian "así, por las buenas" que tenemos una reunión con una empresa de finanzas ¿hola, he dicho alguna vez que soy de letras, que hice latín? Pongo mi mejor sonrisa y me dispongo a entrar con mucho valor, ánimo y fuerza moral. Me siento en una mierda silla con apariencia ejecutiva pero incomoda de la ostia con mi traje clásico y negro del dutti. Parezco segura de mi misma ¡bien!. Me saca mi jefe un montón de papeleo con muchísimos numeritos para que me lo mire por encima ¿eso no podías habermelo dao lo que va siendo la mañana anterior? he pensado mientras me cagaba en mi bachillerato humanístico. También me he acordado de su familia, para que mentir. En fin, lo que va siendo la cuadrilla de mi despacho, todos trajeaos y lindísimos del copón, ya habíamos arrastrado nuestros cuerpos llenos de sueño hasta las super sillas, antes mencionadas, que rodeaban una gran mesa llena de polvo que iba barriendo con mis ojeras que denotaban las pocas horas dormidas la noche anterior. A los cinco minutos de simular estar en paz conmigo misma me he dado cuenta de que algo no funcionaba bien. Mis agujeros de la nariz se han abierto buscando olor a café y me he visto envuelta por una aura sobaquística que me ha revuelto el cortado de las ocho de la mañana ¡maldición no funcionaba el aire acondicionao!, he buscado apoyo moral en mis compañeros pero estaban demasiado ajetreados simulando leer los quince papelitos inentendibles repartidos diez minutos antes. Aún así, he encontrado la respuesta a mis preguntas (¿estaré indispuesta?, ¿nerviosa? ¿ no estoy preparada?) en el sudor de sus frentes y me he dicho ¿estais sufriendo como yo, verdad cabrones? y me ha salido una sonrisilla pícara que ha llamado la atención de mi jefe que ha arqueado las cejas.. pero yo me he hecho la loca y he puesto cara de "que interesante es todo ésto, ¡al lio!". A pesar de no funcionar el puto aparatito y joderme el maquillaje, lo que me ha dado realmente rabia es que han empezado a llegar los ejecutivazos con politos, vermudas y bambucas, listísimos para jugar un tour de golf o tomarse una caipiriña al sol de las Bahamas. ¡Uf! Yo también me he visto por un momento con un vestido blanco ibizenco danzando al son de unos bongos tocados por un puñaico de negritos jamaicanos, pero el zezeo titubeante del primer chico playero me ha devuelto a la realidad. Después de una hora de tostón y bostezos internos he conseguido salir de la sala sin ventilación, efecto sauna con dos kilos menos. Un mensajito en el móbil de una niña muy linda y que me trae un poco loca en todos los sentidos, me ha alegrado la mañana nublada y bochornosa antes de entrar a currar en el bar de los piropos, dónde desde luego intentan subirte la autoestima con dichas, frases hechas y proberbios más viejos que la duquesa de alba y eso ya es hablar de muchos años atrás . Lo dicho, ¡lo intentan!. Y ahora estoy aquí, sin venir a cuento, comparándote con un banana split de turrón, galleta y chocolate con nata. ¡Sí a ti cariño!, porqué tu, a la que escribo hoy, apeteces en invierno (turrón), en otoño, primavera y verano. Por la mañana, (galleta) por la noche, a media tarde, para comer, cenar o merendar. Porqué creas la adicción del chocolate, eres dulce como la nata y porqué a veces, en algunas ocasiones, desearías tener un plátano.. Con amor te dedico mi día porqué aúnque no haya sol tu me das toda la luz que necesito para no tener que andar a tientas y darme con algún que otro mueble que me deje un morado durante dos semanas en la rodilla.
jueves, 7 de mayo de 2009
Tan fácil.
Es tan fácil como decir, tengo miedo. Tengo miedo y lo acepto. Es tan fácil como eso, pero no puedo. Lo disfrazo. Visto las palabras de nervios, de equívocos, de falsos géneros. Tengo miedo de que me gustes más de lo previsto. Lo evito. Tengo miedo de pensarte demasiado. Me desconcierto. Tengo miedo de perderme en tu ojos. Desvío. Tengo miedo de querer y no poder. Me engaño. Tengo miedo de no saber parar. Freno. Tengo miedo de dormirme pensando en ti. Miento. Tengo miedo de un día no saber de ti. Muero. Tengo miedo de depender. Actúo. Tengo miedo de parar de andar. Vuelo. Tengo miedo de quererte. Asiento.Tengo miedo del miedo. Me asusto. Tengo miedo, es eso. Miedo.
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